Claudia Freire

Profesora de Artes Visuales. Maestranda en Estudios Latinoamericanos (FCPyS). Ferviente defensora del agua y los bienes comunes (AMPAP). Madre de tres.

En mis tiempos de juventud pertenecí a la sociedad del "no te metás", del "no vale la pena", del descreimiento y el abatimiento; donde "política" era mala palabra y por consiguiente los políticos una vergüenza cívica.
Como artista plástica mi espíritu crítico se exacerbaba ante una realidad que me superaba; mi compromiso no alcanzaba y sentía no estar haciendo lo suficiente. Como ciudadana, no bastaba con introducir un voto cada cierto tiempo por una democracia que no terminaba de cerrar... Como madre... ¡una mejor sociedad para el porvenir de mis hijos!
En esa búsqueda me uní a la Coalición Cívica ARI. Allí dí mis primeros pasos en el convencimiento que el cambio es posible y con el entusiasmo de una adolescente comencé mi militancia y que hoy continúo activamente.
Fue en ese derrotero que conocí a Alberto y su mirada científica. Me impactaron su inteligencia y vivacidad, su convicción de que la política es seriamente divertida pero compleja, porque somos seres complejos, porque la realidad es compleja, diversa... y sistémica: todos y cada uno de nosotros formamos parte de la sutil red de la vida; somos responsables de lo que nos pasa y el ejercicio de la política es una poderosa herramienta para hacerse cargo.
Por otra parte se abrieron otras instancias de participación, de raigambre autoconvocada y popular: la Asamblea Popular por el Agua Pura de Mendoza me mostró que los gobernantes no lo saben todo y que el colectivo social tiene el verdadero poder.
Hoy la calidad de mi militancia y compromiso se ha enriquecido. Una mejor e igualitaria democracia es posible mediante la participación directa, mal que le pese a una partidocracia que merece ser reformulada.
A través de este nuevo espacio transversal, plural e independiente, estoy desaprendiendo antiguos modelos mentales y es todo un desafío... pero se puede. Ahora sé que se puede, que vale la pena intentarlo y que para ello hay que "meterse".

Jorge Cohan

Independiente, abuelo de 4..., fanático de la tecnología y el porvenir !!!

¿Que es ser “independiente” al hablar de política?

Quizás no estar afiliado a algún partido... O ser volátil al adherir a las opiniones vertidas por los políticos... O no querer inmiscuirse en una democracia con integrantes corruptos... O reconocer que no se puede participar sin ceder a las verticalidades y organicidades de los partidos... O un poco de cada una de las anteriores y algo más de otras...

Ser independiente, políticamente hablando, hoy:

  • es reconocer que la vida es dinámica, entonces el ejercicio político no es estático !!!: “lo dicho hoy por mí o por otros, puede no valer mañana...”;

  • es darnos cuenta que la política es una herramienta que está para ser utilizada con precisión y mesura. Por sí sola no puede anticiparse a nada, y quienes la usan para beneficio propio son “monos con navajas...”;

  • es que delegar por votar no me hace menos responsable, sino más responsable (así que: no quejarme !!!);

  • es que los ciudadanos (el soberano, el pueblo) podemos y “debemos” educar a los políticos, no que ellos son los capaces de educar al soberano;

  • es permitirme escuchar a los demás y cuando hablo no olvidarme que están escuchando radicales, justicialistas, socialistas -y tantos otros “istas”;

  • es ser más abierto, más claro, menos discursivo, menos excluyente... ¡¡¡ el cambio comienza en mí !!!;

  • son muchas otras cositas que los argentinos discutimos en el café o con un asado (nos acostumbramos rápidamente a los nuevos precios de la carne...).

Después de mucho tiempo de estar “al margen” y considerándome un independiente, una casual invitación me llevó a participar de las reuniones organizadas por Alberto, donde tuve la oportunidad de conocer gente preocupada por los temas sociales y políticos, con un punto de vista nuevo, no excluyente y que requiere de mucha creatividad y participación.

Juntos caímos en cuenta que nuestros acciones son la base del poder: el “poder” no lo tienen los políticos.

Mario Páez

Enólogo, Profesor de Enseñanza Primaria, especializado en Ciencias Naturales (FORCIENCIAS), escritor, ha trabajado en publicaciones de divulgación científica y en diarios

Al haber descubierto este espacio científico-político se me han abierto grandes expectativas sobre que es posible una forma diferente de participación ciudadana.

Imbuido por formación personal en el sentido que somos parte de una realidad compleja en la cual somos transformadores y a la vez transformados reconocemos que todos los integrantes de la sociedad somos capaces de hacer POLÍTICA por nuestra aptitud para modificar la realidad que circunscribimos en nuestras observaciones pensándola de manera nueva conforme al paradigma que la ciencia contemporánea presenta.

Por todo ello, es con beneplácito que me he incorporado con entusiasmo a la democracia de los nuevos tiempos.

Francisco Immerso

Estudiante de la carrera de Abogacía en la Universidad Nacional de Cuyo. Miembro de la Juventud de la Coalición Cívica/ARI.

Creo en la política como vocación de servicio y que no debemos dejar de desarrollar nuestro sentimiento de indignación frente a las injusticias, la preocupación por la calidad de vida del colectivo social y la responsabilidad de la permanente formación en las herramientas que nos permitan comprender y abordar la complejidad de las situaciones que enfrentamos.

La Coalición Cívica ARI -partido del que formo parte-, el espacio transversal que junto a otros partidos y ciudadanos independientes estamos formando en la Ciudad de Mendoza y Alberto Montbrun -que ha sido mi profesor en la facultad y formador en temas de complejidad y enfoque sistémico- son los lugares y las personas que me permiten lograr aquel desarrollo.

Me han permitido -y lo siguen haciendo- hacer política de una manera realmente nueva, sin los vicios de las viejas estructuras y con todas las fuerzas de lo que significa militar por lo que consideramos correcto.

Y recién estamos empezando.

Mónica Marino

Licenciada en Trabajo Social. Especialista en Ley de Riesgos del Trabajo.
Jefa de Prestaciones ASOCIART S.A. ART Sucursal Mendoza

Hace tiempo que tengo la inquietud de acercarme a la política con la intención de colaborar, de realizar un aporte desde mis ganas del hacer, dejando de lado la critica y sumando manos a la construcción de un país mejor para TODOS.
La propuesta de Alberto me atrapó desde el primer instante que la escuché. El cambio de paradigma, en la forma de hacer política, sustentado científicamente me parece una propuesta seria y prometedora. El espacio invita a la capacitación para poder tener las herramientas adecuadas para trabajar los problemas y encontrarle una adecuada solución que provenga de las mismas redes sociales, que la construcción se realice con la gente.
El desafió implica un trabajo importante en desestructurar modelos mentales: se trata de "abrir nuestras cabezas" a lo nuevo.
El camino que ha recorrido Alberto, su saber científico y su generosidad en la apertura de este espacio nos invitan a acompañarle en este gran desafío.

Carlos Varela Alvarez

Abogado de Derechos Humanos*, Profesor Universitario y reciente afiliado al Partido Socialista.
*Aunque él sostiene que "Todos los abogados son defensores de los Derechos Humanos." (Diario Los Andes, 23 de julio de 2006)

Hace tiempo siento que hemos perdido la confianza en la democracia y que muchas veces se han expresado en ellas nuestras peores miserias. Hay veces que la canalla se une.

Pero si verdaderamente pensamos que no existe otra alternativa mejor que el sistema democrático, entonces se trata de saber qué opciones tenemos.

En mi caso, el camino es una combinación de socialismo, derechos humanos, tolerancia para el otro distinto y transparencia del quehacer del Estado, así como la promoción de la participación popular y el acceso a la educación, vivienda y salud universal como la defensa del medio ambiente como muestras de igualdad social. Pueden ser más cosas pero eso es al menos lo mínimo.

En ese derrotero re-encontré a Alberto Montbrun. Un ser humano egresado de la escuela política y buen abogado de las causas justas.

Inquieto, innovador, práctico, honesto, inteligente; virtudes de alguien que realmente quiere el cambio hacia lo profundo de nuestros viejos sistemas.

La democracia todavía tiene opciones válidas como las de Alberto; hay que saber encontrarlas, es una oportunidad para uno mismo y nuestro entorno.

cva

Cristina Raschia

Productora, guionista y directora de cine, directora de casting, licenciada en ciencias sociales y humanidades.

Conocí a Alberto en la segunda mitad de los años 80.
Me sorprendió lo poco que se parecía a los políticos de moda en aquellos años, hijos entusiastas pero flacuchentos de una incipiente democracia que los sobrevivientes del sueño revolucionario empezábamos a revalorizar.
Por lo inquieto, formado, creativo, arriesgado, estudioso, rebelde, en estado de búsqueda permanente, preocupado genuinamente por la cosa pública antes que por su propia carrera política personal, se parecía más bien a esos compañeros maravillosos que yo había conocido en la bisagra entre los años 60 y 70.
Lector apasionado (yo solía definirlo como: "el único político que conozco que lee"), nada escapaba a su mirada atenta y a su humor certero, confirmando esa convicción que aprendí de mi padre y que me ha mantenido viva y con ganas: en todas partes, y en ninguna con exclusividad, anidan las respuestas que pueden acercarnos a una vida mejor.
Desde entonces, he tenido el enorme placer de acompañar desde el mejor lugar posible, la amistad, sus múltiples emprendimientos, actividades, aprendizajes, marchas y contramarchas de todos estos años.
Y jamás me defraudó. Se equivocó muchas veces, pero nunca me defraudó.
Porque lo que le importa no es acertar, sino buscar.
Porque lo que le importa no es tener la razón, sino cuestionarse todo el tiempo porque siempre puede haber una solución mejor que se nos escapa porque por pura miopía o pereza mental estamos considerando un solo aspecto de la realidad.
Por eso Alberto pudo atravesar sin perder su frescura estos 30 años de tanto cinismo, estupidez y mediocridad en la mayor parte de los espacios políticos argentinos.
Pero no solamente no perdió la frescura y la esperanza, sino que ganó en experiencia y se lanzó a caminos nuevos que pueden hacer de esa esperanza algo más sólido que un simple acto de voluntarismo.
Alberto cuenta conmigo para todo lo que emprenda porque logró lo mas difícil de conseguir de mí: que le crea.

Marta Guibourdenche de Cabezas

Doctora en Ciencias Económicas. Ex profesora titular de la Universidad Nacional de Cuyo. Consultora en gestión de organizaciones

Un ejemplo de PROMOCIÓN CÍVICA de la Ciudadanía Mendocina.

A iniciativa del Dr. Alberto Montbrun, concejal de la Ciudad de Mendoza, todos los martes, desde las 20,30 hasta las 22 nos reunimos un grupo de personas interesadas en las actividades cívicas que puedan contribuir a mejorar la Calidad de Vida en la ciudad de Mendoza.

Tomamos conciencias de los principales problemas complejos que compartimos- tanto los residentes como los que transitan diariamente- en esta ciudad.

Conocedores de las dificultades que implica su tratamiento, trabajamos en grupos interactivos, en un proceso coordinado de identificación del problema, búsqueda de alternativas de solución, recopilación, análisis de calidad e interpretación de la información relativa a ese problema, determinación de prioridades, uso de recursos, planeamiento de actividades hacia una solución óptima y formas de evaluar el impacto social de las soluciones propuestas.

El grupo total se subdivide en subgrupos operativos los cuales, con una metodología en común se abocan al estudio de 3 problemas prioritarios: INSEGURIDAD, TRÁNSITO, HIGIENE URBANA.

Confiamos en este programa con la seguridad que los análisis que desarrollamos están encaminados a despertar, orientar y ejercitar las responsabilidades sociales para que, de este modo, por experiencia propia, los participantes conozcan el valor de la acción cívica -no partidista- cuando se realiza en forma constructiva y en un clima democrático.

Julián Duo Aguirre

Estudiante de Abogacía, Coordinador General de Diversidad Universitaria, militante por la diversidad sexual.

La Universidad Nacional de Cuyo me dio el lujo de tener al Alberto como profe. El Derecho político, encarado desde una nueva perspectiva de la complejidad nos abrió la cabeza a varios compañeros. Y creo que eso fue lo que nos atrajo del Alberto, la posibilidad de construir en conjunto diferentes propuestas para trabajar, para ese anhelo –tal vez dicen los indiferentes, de “jóvenes” – ese anhelo de cambiar la realidad.

Yo como estudiante, y como ciudadano comprometido con temáticas sociales encontré en este espacio que compartimos, miles de coincidencias y muchas personas dispuestas a aportar sus conocimientos, personas abiertas a nuevas o diferentes perspectivas. Pude comprobarlo, al aportar mi experiencia en las cuestiones de diversidad sexual y género, muchas veces temas tabú en los espacios políticos tradicionales, o temas relativizados por varios dirigentes. Encontré gente con valores y compromiso social que trabaja por Mendoza desde la diversidad.

Verónica Chillo

Doctorando en Ciencias Biológicas de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, Universidad Nacional de Córdoba.

No creo en las verdades absolutas. Aunque en mi vida tengo tres certezas: la pasión por la biología; que las decisiones siempre alguien las toma; y que de las consecuencias (buenas o malas) todos y cada uno de nosotros es responsable, ya sea por acción u omisión, pero somos responsables. Una creencia: las dudas y contradicciones son pilares en las acciones y decisiones. Esto significa que la realidad siempre es compleja, y minimizarla es una forma de supervivencia, pero nunca perdiendo de vista la multi-dimensionalidad que la caracteriza. Un horizonte: cambiar la realidad.

Milito en el Partido Socialista porque considero que parte de cambiar la realidad es lograr igualdad de oportunidades. Y estoy en este espacio porque encontré la diversidad que caracteriza a la vida, y sobre todo, ganas de convivir en la diversidad de pensamientos, buscando coincidencias en las acciones para cambiar la realidad. Es tan sencillo y tan complejo como eso.

Lo que caracteriza al espacio es las ganas de construir una realidad distinta, en el marco de un país que frente a las dificultades -diferencias y contradicciones- no baja la cabeza. Porque lo que es un programa en común, y lo que nos desafía es construir una realidad mejor en base a esas coincidencias. Y a darle paso a los desafíos, a las oportunidades…solo la imaginación es el límite!