29 de Octubre de 2010
Académicos y políticos locales analizaron la gestión de Kirchner
Destacaron la política económica con la mira en el mercado interno y que enfrentó a los grandes empresarios internacionales. Otro factor importante fue la reivindicación de los derechos humanos
por: Federico Lemos

Varios referentes de la escena académica y política local analizaron la presidencia de Néstor Kirchner (2003-2007). Todos destacaron la política económica que enfrentó a los grandes empresarios internacionales y la reivindicación de los derechos humanos (DDHH) como las acciones más importantes. Sin ser parte del Partido Justicialista, el concejal de Capital del Partido Socialista Alberto Montbrun reflexionó sobre la presidencia del ex mandatario. Desde el punto de vista económico, comentó que desde el 2003 al 2007 se dio, sin dudas, “un avance positivo, porque se redujo la pobreza, creció el empleo y el Producto Bruto Interno” (PBI).
También agregó que regularizó en gran medida la deuda externa y que de esta manera reveló firmeza al demostrar que estaba a cargo de esos temas.

"Para un presidente argentino era casi una novedad, porque generalmente la economía había estado regulada por ministros, tecnócratas y no por políticos. También ayudó con diversos créditos para las pymes por medio de un involucramiento del Banco Nación. Es cierto que hay más puntos, pero estos son los más importantes”, indicó Montbrun. En este aspecto coincidió con Alberto Isuani, analista político y profesor de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPYS) de la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo).

El docente dijo que principalmente mostró la importancia de la política sobre la economía, contrariamente al gobierno de Carlos Menem, en el cual Domingo Cavallo, ministro de Economía, tomaba las decisiones. “Generalmente, ellos mandaban (los ministros y empresarios), pero Kirchner condujo el proceso de transformación y dijo ‘yo mando’. Aplicó un modelo económico heterodoxo criticado por todos los gurúes económicos”, señaló Isuani. El profesor explicó que el modelo fue keynesiano en un principio y que luego el papel del Estado fue la herramienta fundamental para la transformación. Otro aspecto destacado por el académico fue la iniciativa de intentar conformar una unión de centroizquierda en la que estaba incluido el peronismo, que se denominó Concertación Plural.

“Esta fue la posibilidad para que una fuerza política llevara adelante todo el proceso de transformación. En ese sentido, Kirchner reconoció en la política unificada la forma de cambiar la sociedad después de la década menemista”, señaló el profesor. Pero la crisis con el “campo” produjo la ruptura de esta concertación y surgió la vieja antinomia radicalismo-peronismo. Para Ernesto Espeche, director de la Carrera de Comunicación de la FCPYS de la UNCuyo, acotó que “el ex presidente fue, a la vez, artífice y producto de nuestro tiempo. En su figura se expresa con suma claridad una etapa particular de la historia regional.

Queremos decir que fue ‘puesto’ por la historia en un lugar fundamental: en la gestión de la crisis neoliberal y la conducción de un nuevo proyecto nacional. Fue llamado a reorientar los grandes temas estratégicos en función de los intereses y expectativas de las mayorías postergadas”. También aclaró que la historia no conoce de azares y “puso” en ese lugar a un hombre que expresaba el espíritu de una generación derrotada en los años setenta. “Con él como figura, la historia recuperaba la política como instrumento de transformación, para darles visibilidad a los conflictos, para confrontar desde la investidura estatal a los poderes fácticos y para encabezar la batalla por establecer un nuevo sistema de valores”, finalizó el director de Comunicación Social.

Pero las políticas de DDHH aplicadas por Kirchner fueron y son indispensable para reivindicar a una sociedad que fue vulnerada durante muchos años. Para Montbrun, el recambio de los miembros de la Corte Suprema de Justicia de la Nación “fue una excelente decisión”, porque los miembros anteriores conformaban “una Corte sectaria y manipulable, que cambió a una integrada por personas como Raúl Zaffaroni o Carmen Argibay. Indudablemente, fue una medida de alto nivel de excelencia política”, sumó el concejal. Isuani aclaró que la política de DDHH es muy importante, pero consideró que no es lo mismo reivindicar estos derechos en el 2003 que en 1983. “Me parece que es injusto con la figura de Raúl Alfonsín, que hizo el Juicio a las Juntas, pero cuando la acumulación del poder político era mínimo frente a una oposición y fuerzas armadas contrarias. A Kirchner le tocó otra etapa diferente, en la cual la acumulación de poder le permitió hacer cosas más radicales”, culminó el docente. También todos coincidieron en que el ex presidente avanzó en la unidad latinoamericana.