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"Para un
presidente argentino era casi una novedad, porque
generalmente la economía había estado regulada por
ministros, tecnócratas y no por políticos. También ayudó
con diversos créditos para las pymes por medio de un
involucramiento del Banco Nación. Es cierto que hay más
puntos, pero estos son los más importantes”, indicó
Montbrun. En este aspecto coincidió con Alberto Isuani,
analista político y profesor de la Facultad de Ciencias
Políticas y Sociales (FCPYS) de la Universidad Nacional
de Cuyo (UNCuyo).
El docente dijo que principalmente mostró la importancia
de la política sobre la economía, contrariamente al
gobierno de Carlos Menem, en el cual Domingo Cavallo,
ministro de Economía, tomaba las decisiones.
“Generalmente, ellos mandaban (los ministros y
empresarios), pero Kirchner condujo el proceso de
transformación y dijo ‘yo mando’. Aplicó un modelo
económico heterodoxo criticado por todos los gurúes
económicos”, señaló Isuani. El profesor explicó que el
modelo fue keynesiano en un principio y que luego el
papel del Estado fue la herramienta fundamental para la
transformación. Otro aspecto destacado por el académico
fue la iniciativa de intentar conformar una unión de
centroizquierda en la que estaba incluido el peronismo,
que se denominó Concertación Plural.
“Esta fue la posibilidad para que una fuerza política
llevara adelante todo el proceso de transformación. En
ese sentido, Kirchner reconoció en la política unificada
la forma de cambiar la sociedad después de la década
menemista”, señaló el profesor. Pero la crisis con el
“campo” produjo la ruptura de esta concertación y surgió
la vieja antinomia radicalismo-peronismo. Para Ernesto
Espeche, director de la Carrera de Comunicación de la
FCPYS de la UNCuyo, acotó que “el ex presidente fue, a
la vez, artífice y producto de nuestro tiempo. En su
figura se expresa con suma claridad una etapa particular
de la historia regional.
Queremos decir que fue ‘puesto’ por la historia en un
lugar fundamental: en la gestión de la crisis neoliberal
y la conducción de un nuevo proyecto nacional. Fue
llamado a reorientar los grandes temas estratégicos en
función de los intereses y expectativas de las mayorías
postergadas”. También aclaró que la historia no conoce
de azares y “puso” en ese lugar a un hombre que
expresaba el espíritu de una generación derrotada en los
años setenta. “Con él como figura, la historia
recuperaba la política como instrumento de
transformación, para darles visibilidad a los
conflictos, para confrontar desde la investidura estatal
a los poderes fácticos y para encabezar la batalla por
establecer un nuevo sistema de valores”, finalizó el
director de Comunicación Social.
Pero las políticas de DDHH aplicadas por Kirchner fueron
y son indispensable para reivindicar a una sociedad que
fue vulnerada durante muchos años. Para Montbrun, el
recambio de los miembros de la Corte Suprema de Justicia
de la Nación “fue una excelente decisión”, porque los
miembros anteriores conformaban “una Corte sectaria y
manipulable, que cambió a una integrada por personas
como Raúl Zaffaroni o Carmen Argibay. Indudablemente,
fue una medida de alto nivel de excelencia política”,
sumó el concejal. Isuani aclaró que la política de DDHH
es muy importante, pero consideró que no es lo mismo
reivindicar estos derechos en el 2003 que en 1983. “Me
parece que es injusto con la figura de Raúl Alfonsín,
que hizo el Juicio a las Juntas, pero cuando la
acumulación del poder político era mínimo frente a una
oposición y fuerzas armadas contrarias. A Kirchner le
tocó otra etapa diferente, en la cual la acumulación de
poder le permitió hacer cosas más radicales”, culminó el
docente. También todos coincidieron en que el ex
presidente avanzó en la unidad latinoamericana. |