13 de diciembre de 2010
Todo listo para el nuevo código de edificación que tendrá Capital

Mañana se votará en el Concejo Deliberante. Dará vía libre a megaproyectos inmobiliarios en terrenos de más de 2.500 metros cuadrados, según las zonas. Críticas y reparos de la oposición.

La Municipalidad de Capital pretende que el Concejo Deliberante apruebe mañana la reforma del Código de Edificación Urbana, el cual podría dar vía libre a megaproyectos inmobiliarios de altura en terrenos de más de 2.500 metros cuadrados. Parte de la oposición cuestiona duramente esta posibilidad, además de objetar que la iniciativa se trabajó “a puertas cerradas” y que fue remitida hace apenas diez días, anulando todo margen de debate sobre la misma.

El proyecto del Ejecutivo plantea principalmente la modificación de las normas de construcción y de zonificación. En el mismo se establece que la altura de los edificios dependerá de la superficie del terreno disponible, lo cual a la vez estará supeditado a los indicadores urbanos estipulados para cada sección..

En concreto, la propuesta busca dividir la ciudad en siete zonas y establece para cada una un tope de altura. Por ejemplo, en algunas partes del microcentro, los terrenos de hasta 500 metros cuadrados podrán albergar edificios de hasta 7 pisos, sobre los que tengan entre 500 y 1.250m² se podrá construir hasta 12 niveles y para lotes que posean entre 1.250 y 2.500m² se establece el límite de 18 pisos.

La principal objeción apunta a que en el caso de los terrenos de más de 2.500 metros cuadrados será una comisión, formada por tres miembros del Ejecutivo municipal y dos del Concejo Deliberante, la encargada de aprobar el proyecto inmobiliario sin ningún marco regulatorio previo. Es decir, en este caso no habrá restricción preestablecida, sino que quedará a criterio de este cuerpo si, por ejemplo, aprueba la construcción de un edificio de más de 18 pisos en el corazón de la Quinta Sección, donde la altura máxima permitida es de 8 pisos.

“Lo que pedimos es que para este tipo de iniciativas pongan parámetros previos o bien que también sea analizado por el Concejo”, opinó el edil demócrata Guillermo Mosso, para quien en la iniciativa en general “subyace una visión netamente inmobiliaria que no tiene en cuenta al vecino”. También criticó, al igual que su par Alberto Montbrun (Partido Socialista), el nulo espacio de debate que habrá sobre la norma, la que posiblemente termine aprobada mañana.


Sin la brisa estival
Otra de las críticas que recibe la reforma impulsada por la Municipalidad de Capital apunta a la construcción de torres de hasta ocho pisos en la calle Boulogne Sur Mer, además de permitir que en las mismas se instalen locales comerciales. Esto ha sido cuestionado tanto por la oposición como por técnicos del CRICYT.

“Afectará de manera irreversible la calidad de vida en la Quinta y la Sexta Sección, al privar a esas zonas de la brisa estival refrescante proveniente del Parque”, planteó Montbrun, para quien también los cambios en el código de edificación alterarán la morfología urbana, ya que “en una misma manzana podrán coexistir construcciones de una planta con edificios de 12 o 15 pisos”.

Un ejemplo de esto último podría darse en el caso de un terreno de 1.500 metros cuadrados ubicado en Manuel A. Sáez y Huarpes, donde sólo podría permitirse la instalación de un edificio de hasta tres pisos. Lo curioso es que a tan sólo una cuadra de distancia, sobre calle Boulogne Sur Mer, sería factible levantar otro inmueble, aunque en este caso con el permiso de llegar hasta los ocho niveles.